AMÉRICA YA NO ESTÁ EN LOS PLANES DE CHINA

La Asamblea Popular Nacional China acaba de aprobar el XII Plan quinquenal. Con sus nuevas líneas directrices puestas por obra, dentro de cinco años la República popular china sería más verde y más social, igualitaria, urbana y formada. "El XII Plan quinquenal chino: adiós a ´Chimérica´", un artículo de Michael Kräke. Mientras seguían las turbulencias financieras, el gobierno chino decidió reconfigurar Shangái como centro financiero internacional.

A medida que norteamericanos y europeos se ven estrangulados por los planes de austeridad, la exportación alemana pone sus ojos en el Este: allí sigue prosperando una ciclópea necesidad. Los países emergentes (China, Brasil e India) son los que han escapado más rápidamente de la crisis financiera mundial de 2008-2009, aunque no sin rasguños: el desplome de las exportaciones en China en el 2009 arrastró consigo a la producción, que cayó en casi un 21%, y provocó el cierre de numerosas empresas, llevándose por delante a unas 670.000 y conduciendo al desempleo masivo en las provincias costeras. Más de once millones de trabajadores emigrantes perdieron su trabajo y la tasa oficial de desempleo aumentó hasta el 9%.

Nada de medias tintas

Pero a pesar de todo, China podría haber salido peor parada de la crisis: apenas se cerraron bancos. Mientras proseguían las turbulencias en los mercados financieros, el gobierno del primer ministro Wen Jiabao decidió reconfigurar Shangái como centro financiero internacional y promover Hong Kong como centro financiero offshore para los propios bonos del estado. 
En paralelo, se aprobó un paquete de estímulos fiscales de aproximadamente 590 mil millones de dólares. Las provincias no se quedaron atrás y a su vez inyectaron miles de millones de yuanes en sus respectivos ciclos económicos regionales por valor, al cambio, de 1'3 mil millones de dólares. Nada de medias tintas: sólo el estímulo coyuntural de Barack Obama puede compararse en dimensiones.

Con estos programas se financiará una serie de medidas que sugieren una reorientación del modelo de exportación chino, con vistas a una completa transformación de la economía. Este plan quinquenal, el doceavo, cuyas líneas principales se esbozaron el año pasado y recién se ha aprobado en Beijing en la Asamblea Popular Nacional China, lo deja bien claro. El gobierno ha comprendido las lecciones de la crisis y quiere el cambio. Festoneado como el "primer plan quinquenal verde de la historia de China", para el 2015 debería de dejar tras de sí un país más verde y más social, igualitario, urbano y formado. Los fetichistas del crecimiento han logrado que el Partido Comunista Chino haya acabado por tirar del freno: el crecimiento económico a un ritmo del 7% en total, ha crecido un 4'5% anual, y ahora se encuentra bajo la media del período de 2005-2010, en el cual los objetivos de crecimiento ya eran más bajos que durante las primeras décadas de la política reformista. Un crecimiento pausado, una clara reducción del consumo de energía y materias primas, salarios reales más altos, un aumento del consumo privado, una expansión del sector servicios, un estado social más generoso y mejor equipado: todo ello tiene consecuencias para la economía mundial.

Lo que aquí se propone es nada menos que la despedida de "Chimérica", la asombrosa interdependencia económica entre China y los Estados Unidos. Los chinos quieren en un futuro próximo exportar mejores productos y aún productos de alta calidad, apoyan masivamente la investigación tecnológica en las industrias claves y la importación de tecnología. En última instancia China disminuirá su peso en el balance comercial disminuyendo la cantidad de deuda estadounidense en dólares que hasta la fecha posee. Lo que plantea la pregunta de quién refinanciará en el futuro próximo el déficit estatal estadounidense si los chinos prefieren invertir su dinero en materias primas y empresas extranjeras antes que en bonos del tesoro estadounidense.

Inversión en educación

China quiere acelerar el cambio estructural con miras en las nuevas industrias estratégicas como son las tecnologías de la información, las bio-tecnologías, los combustibles no fósiles, las tecnologías medioambientales, las nuevas materias primas, los medios de transporte alternativos (coches híbridos y eléctricos) y la tecnología punta (trenes de alta velocidad, satélites, "fábricas inteligentes"). Su volumen en el Producto Interior Bruto (PIB) del país debería aumentar hasta un tres por ciento hasta el 2015. El moderno sector servicios debería ver su expansión para poder domar así el tigre del desempleo –hasta el momento el principal argumento contra el freno a la economía exportadora– así como el tigre de la inflación (actualmente en un 4%).
El duodécimo plan quinquenal parece haber sido pensado concienzudamente: macroeconómicamente se anima al mercado interno exclusivamente a través de proyectos macroeconómicos, esto es, a tendiendo redes de transporte y energía a lo largo y ancho del gigante asiático. Para fundamentar este cambio con el potencial intelectual del país se invertirá masivamente (a diferencia de Alemania) en educación e investigación. Hasta el 2015 la media de gasto en investigación y desarrollo en el PIB debe aumentar desde el 1'75% actual hasta un 4%.

Por vez primera este plan quinquenal contiene un largo capítulo sobre el cambio climático. China sigue siendo el mayor consumidor de energía del mundo y preocupa por sus elevadas emisiones de dióxido de carbono. Pero la República Popular China quiere ahora dejar atrás el carbón con las energías limpias y reducir hasta el 2015 las emisiones contaminantes en relación a sus resultados económicos en otro 17% (hasta el 2020, entre el 40 y el 45%). Para ello se comprometerá a invertir en energías renovables, un tercio de lo recaudado mediante impuestos se destinará a su desarrollo y, por el momento, las empresas chinas estarán obligadas por ley a tener su consumo eléctrico de fuentes de energía alternativas, lo que conducirá a China a la misma cantidad de generación de electricidad eólica y solar que ha alcanzado ya los EE.UU. Sin embargo el programa atómico se mantiene y no se habla de desconexión. Además, a la capacidad actual de 10'8 gigavatios de los 13 reactores atómicos existentes deberán unírsele hasta el 2015 nuevas centrales atómicas con una capacidad de 40 gigavatios. Esto complacerá a los constructores de reactores atómicos alemanes y franceses, que se jactan de tener las instalaciones más seguras del planeta.

Fuente: http://www.mdzol.com/mdz/nota/290266-america-ya-no-esta-en-los-planes-de-china/
El autor: Michael R. Krätke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de política económica y derecho fiscal en la Universidad de Ámsterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y catedrático de economía política y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido.
Traducción para www.sinpermiso.info: Àngel Ferrero

PHYTOSANITIZING HAWAIIAN FRUIT: A TECHNOLOGY TRANSFER SUCCESS STORY - UNA EXITOSA TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA LLEVA A MÁS EXPORTACIONES DE LA FRUTA DE HAWAI

As part of the quality analysis of irradiated tropical crops, food technologist uses high-pressure liquid chromatography to analyze dragon fruit extracts for possible changes in sugar composition due to irradiation: Click here for full photo caption.
As part of the quality analysis of irradiated tropical crops, food technologist Marisa Wall uses high-pressure liquid chromatography to analyze dragon fruit extracts for possible changes in sugar composition due to irradiation.
(D2103-1)

Papaya, rambutan, longan, dragon fruit, and purple-fleshed sweetpotato are just some of the delicious tropical fruits and vegetables gaining popularity in the continental United States. Chances are these delectable delights, now found in grocery stores and specialty Asian supermarkets all over the country, were grown in Hawaii.
But just 5 years ago, one would have been hard pressed to find these healthy and tasty Hawaiian treats. That’s because the export potential of Hawaiian produce was limited by strict quarantine restrictions and phytosanitary measures to ensure that agricultural pests such as fruit flies didn’t invade the mainland. These export restrictions have cost Hawaiian growers around $300 million per year in lost sales.
Research by entomologist Peter Follett and food technologist Marisa Wall has changed all of that. The scientists, who work at the Pacific Basin Agricultural Research Center in Hilo, Hawaii, are the first to apply generic irradiation protocols to control a wide variety of quarantine insect pests found on fresh commodities.

Based partly on the scientists’ extensive research, the U.S. Department of Agriculture’s Animal and Plant Health Inspection Service (APHIS) in 2006 published a landmark rule accepting the generic doses for treatment of Hawaiian produce. “APHIS had the courage to take the step of turning our research into regulations. Without their hard work, growers and consumers wouldn’t be able to benefit from this research,” says Follett.
Technician (left) and ARS entomologist prepare fruit fly-infested papaya samples for x-ray irradiation treatment at Hawaii Pride in Keaau, Hawaii: Click here for full photo caption.
Technician Steve Brown (left) and ARS entomologist Peter Follett prepare fruit fly-infested papaya samples for x-ray irradiation treatment at Hawaii Pride in Keaau, Hawaii. (D2097-1)

No Pests on These Products
 In 2000, the first commercial irradiation facility dedicated to treating fresh produce for export was built by Hawaii Pride LLC. Initially, the facility was unable to process large amounts of product because each type of fruit or vegetable required a different protocol for treatment.

“Quarantine or phytosanitary treatments such as heat, cold, irradiation, and fumigation are used to disinfest commodities like fruits and vegetables of insect pests before they are exported to areas where the pests aren’t found,” explains Follett. “Typically, entomologists have to develop treatments for one pest and commodity at a time, which can take years of research.”

Seeing that Hawaii’s small farmers were extremely interested in using phytosanitary irradiation as an alternative to the costly methyl bromide treatment for exports, Follett and Wall began promoting a “generic protocol” that could control a broad variety of pests on a wide range of commodities with one treatment. The scientists worked closely with Hawaii Pride, APHIS, and local growers and exporters to conduct research on using the generic treatments to control key quarantine pests.
Whole dragon fruit, Hylocereus sp., a delicious tropical fruit gaining popularity in the continental United States: Click here for photo caption.
Whole dragon fruit, Hylocereus sp., a delicious tropical fruit gaining popularity in the continental United States. (D2094-1)
 The researchers used the Hawaii Pride facility and its new, $6 million state-of-the-art electron-beam x-ray irradiator—the only one of its kind—to test radiation limits on a variety of fruits and vegetables. “X-ray radiation penetrates the produce easily, so treatment time is short, and the required dose can be applied without changing the fruit’s or vegetable’s temperature,” says 

Follett.
Follett conceived, designed, and executed extensive irradiation experiments to determine the levels needed to control quarantine insects. He found that a generic dose of 150 Grays (Gy) of radiation is suitable for controlling the three species of tephritid fruit flies found in Hawaii, which contributed to APHIS approval of this dose for all tephritid fruit flies. He also demonstrated that a generic dose of 400 Gy is broadly effective against many other pests of fruits and vegetables. This is the most widely used generic treatment today.

But just because a generic dose is available doesn’t mean growers will use it. They want to ensure that their product will still be at its best when it reaches the mainland. That’s where Wall comes in. She’s responsible for examining product quality after exposure to radiation.
Slices of fresh dragon fruit, revealing its edible flesh: Click here for photo caption.
Slices of fresh dragon fruit, revealing its edible flesh. (D2094-2)
“Irradiation adds another step to the postharvest process, which puts added stress on the commodity,” says Wall. “To establish maximum dose levels, we conducted tests for composition, quality, and visual damage to see exactly how much radiation the product can tolerate. We also replicated shipping and storage conditions to assess whether the consumer would receive a high-quality product.”
Wall concluded that most commodities can tolerate irradiation at levels that control pests. But she cautions that not all commodities behave the same when exposed to radiation. “We found that different varieties of a fruit or vegetable react differently to the same radiation doses. Maturity, time of harvest, and several other factors can also affect product quality.”

Variations aside, Follett and Wall’s research has opened up the market for Hawaiian produce. The Island State currently uses generic irradiation treatments to export 15-20 million pounds of various tropical fruits and vegetables annually.

The technology has made it easier and less costly for Hawaiian growers to share their produce with consumers on the mainland. As a result of their efforts, Follett and Wall received a 2010 Federal Laboratory Consortium Award for Excellence in Technology Transfer.
Biological science technician analyzes peel color of irradiated dragon fruit as part of the quality analysis of irradiated tropical crops: Click here for full photo caption.
Biological science technician Sandra Silva analyzes peel color of irradiated dragon fruit as part of the quality analysis of irradiated tropical crops.
(D2102-1)

More Research Means More Produce
Hawaiian growers and exporters are not the only ones benefitting from the scientists’ research. In 2009, the International Plant Protection Commission approved the generic radiation dose of 150 Gy for tephritid fruit flies, facilitating the worldwide adoption of this technology.
There are currently a handful of countries using the generic protocols on a variety of commodities. India, Thailand, Vietnam, Mexico, and Pakistan recently received APHIS approvals to export tropical fruits to the United States using generic irradiation treatments. Indonesia, the Philippines, Peru, and South Africa are awaiting their approvals.
Follett is now trying to determine whether lower doses of radiation will be effective in controlling quarantine pests. Lower doses would result in less damage to the produce, help lower the costs of treatment, and allow larger amounts of produce to be processed.

Wall is currently studying how mixtures of different fruits packed in the same box are affected during the postharvest period. Follett found that the radiation doses that have been approved by APHIS to control quarantine pests on single-commodity shipments can also be used to treat shipments containing mixed fruits and vegetables. Some fruits, however, produce more ethylene gas in response to irradiation, causing other fruits to ripen more quickly. Wall is trying to determine the right mix of fruits that can be packed together so that one day we may be able to enjoy a lovely collection of tropical fruit directly from Hawaii.—By Stephanie Yao, formerly with ARS.

This research supports the USDA priority of ensuring food safety and is part of Crop Protection and Quarantine, an ARS national program (#304) described at www.nps.ars.usda.gov.
Peter Follett and Marisa Wall are in the USDA-ARS Tropical Crop and Commodity Protection Research Unit, Pacific Basin Agricultural Research Center, 64 Nowelo St., Hilo, HI 96720; (808) 959-4303 [Follett], (808) 959-4343 [Wall].
"Phytosanitizing Hawaiian Fruit: A Technology Transfer Success Story" was published in the February 2011Agricultural Research magazine. issue of

UN MUSEO DE ESTOCOLMO HACE UNA EXPOSICIÓN SOBRE LA BASURA

Estocolmo.- La exposición "Basuras" del Nordiska Museet de Estocolmo muestra que nuestros desechos relatan una historia donde se entrecruzan etnología, ecología e incluso sentimientos, por lo que no traerá a la Gioconda sino algunos desechos domésticos como un viejo envase de leche vacío.

"Somos etnólogos y nos interesamos en cómo vive la gente y por eso consideramos interesante saber cómo se comportan ante su bote de basura", dice Christina Matsson, directora de este museo del centro de Estocolmo, que abre sus puertas a una pequeña exposición sobre el tema.

Lo primero que se prueba es que las épocas en materia de basuras han cambiado, informó AFP.

Aquí, un pantalón de tela barata del siglo XVIII usado, cosido, recosido, remendado, hasta que al fin termina siendo usado para aislar un tabique.

Allá, un jean de 2010, de una marca sueca de moda, industrialmente "pre-usado", roto con una advertencia que dice "nuevo": "Half the life but double the look" (Dura la mitad, pero duplica su imagen).

En forma contrastada, se ve esta antigua y bien modesta muñeca de Laponia confeccionada con un simple pañuelo rojo y una vieja cortina fatigada. Una cifra en el aviso respectivo: los pequeños suecos de hoy tienen en promedio 536 juguetes durante su infancia...

Toallas higiénicas en lana, porcelana reconstruida con grapas metálicas, tapices y coletas fabricadas con desperdicios de tejidos. Recicladores anticipados, ¿los pobres del siglo XVIII y del XIX habrían sido mucho más ecológitas.

"Lo que buscamos mostrar es que en esa época, nada o casi nada era desechable", dice Lena Landerberg, comisaria de la exposición.

A partir de 1920 y hasta los años 80, llega la era del tacho de basura, cuando todo era botado en desorden. Hasta que la ecología trajo un cambio de mentalidad, con el desarrollo de la bolsa de basura iniciado en los 60, hasta la aparición de selección de las basuras.

Hoy un sueco bota media tonelada de desechos al año (tres veces menos que un estadounidense), incluyendo la "producción" de su domicilio y por eso "hay preguntas difíciles" que debemos hacernos, subraya por su parte Lena Landerberg.

"¿Por qué guardamos, por qué botamosâ ¿Por qué un desecho para unos no lo es para otros La basura, a veces, es un asunto de punto de vista", añade.

La exposición temporal está incluida en la tarifa de entrada del museo (80 coronas, 9 euros, gratuito para los de menos de 19 años) y está abierta del 18 de febrero hasta el 25 de septiembre.

Fuente:http://economia.eluniversal.com/2011/02/23/un-museo-de-estocolmo-hace-una-exposicion-sobre-la-basura.shtml

LA RIOJA: EL 'EBOOK' ARRASA EN LA BIBLIOTECA



·      Sus clientes, lectores de entre 40 y 50 años, atraídos por la experiencia de conocer el nuevo soporte
·      Los 50 dispositivos llegaron hace veinte días y siempre están prestados o reservados

PUESTA EN MARCHA

La propuesta.
15 bibliotecas dependientes del Ministerio aceptaron el servicio

Perfil del usuario.
Personas de entre 40 y 50 años que quieren conocer el mecanismo.

Mil títulos
De autores clásicos; las novedades tendrán que esperar a ser reguladas.


El préstamo de libros electrónicos se limita de momento a obras de 'dominio público' «El libro no va a desaparecer», afirma la directora de la Biblioteca de La Rioja Llevar mil títulos de la Literatura Universal en un pequeño bolso de mano. Poder elegir en un sólo 'clic' entre los grandes maestros: Cervantes, Shakespeare, Allan Poe, Pérez Galdós, 'Clarín', Homero, Platón, Unamuno, Calderón de la Barca, entre un largo etcétera. Bucear entre cuentos, narrativa o ensayo. En definitiva, acceder al 'ebook'. En diciembre pasado, el Ministerio de Cultura brindó a quince bibliotecas estatales la posibilidad de incluir entre sus servicios el préstamo de libros electrónicos. La Biblioteca de La Rioja fue una de las que aceptó la propuesta. El servicio incluye el préstamo del dispositivo lector y una tarjeta con mil títulos.

La iniciativa se puede calificar de rotundo éxito, «el primer día se tomaron en préstamo los cincuenta dispositivos disponibles», afirma Lola Ramírez, directora de la entidad. Hoy, veinte días después, «todos los dispositivos están prestados o reservados», añade.

Los primeros usuarios que han utilizado el servicio en La Rioja son principalmente lectores «de entre 40 y 50 años», atraídos «por la experiencia de conocer el mecanismo». La aceptación está siendo «muy buena».

De momento, el préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas españolas dependientes del Ministerio se limita a publicaciones de 'dominio público', es decir, a aquellas obras literarias cuyos autores han fallecido hace más de cincuenta años y, por tanto, ya no están reguladas por los derechos de autor.

El servicio no se ha extendido aún a publicaciones de actualidad, es decir, a libros editados recientemente. «Estas novedades existen en formato electrónico, pero las Bibliotecas no podemos acceder a ellas», explica Lola Ramírez. La razón es muy sencilla: «En España no cabe esa posibilidad para libros de última publicación porque no existe ninguna plataforma que permita a las bibliotecas acceder a su compra para luego compartirlos con varios lectores», concreta Ramírez. «Tú puedes ir a un portal, como el de El Corte Inglés, y comprarte un libro en formato electrónico y descargártelo en tu terminal, pero las bibliotecas no podemos hacerlo, debido al canon de derechos de autor», añade. «Para ello debería regularse, crearse una especie de plataforma en la que nosotros pudiéramos adquirirlo y después el usuario, sin necesidad de venir aquí, se lo descargara en su lector; un sistema que hiciera que a los 15 ó 20 días de su préstamo la descarga desapareciera de su dispositivo».

De momento, 'clásicos'
Ese sistema ya está muy extendido en Europa o Estados Unidos, pero aún no ha llegado a nuestro país. Por eso la oferta del Ministerio de Cultura se limita a 'los clásicos', que no es poco. «Esta iniciativa se centra sobre todo en dar a conocer al lector los dispositivos y en brindarles la oportunidad de acercarse al libro electrónico, que lo prueben y descubran cómo funciona», comenta Ramírez . La directora de la Biblioteca defiende que «el público debe tener a su alcance todos los títulos posibles y elegir como quiere el producto».

Ramírez está convencida de que los avances tecnológicos no están reñidos con la supervivencia del libro, todo lo contrario. «El libro no va a desaparecer», asevera. «Igual no es como ahora, todo en papel, pero no desaparecerá. Las editoriales deberán adaptarse y diversificarse, dedicar una parcela para papel». Lola Ramírez pone un ejemplo muy claro: «En la actualidad, hay editoriales especializadas en libro antiguo, muy cuidado, caro, pero que tienen su público y que van muy bien».

La Biblioteca de La Rioja ha intentando siempre estar "a la cabeza de las nuevas tecnologías, aplicando los servicios más avanzados".

Entre los objetivos a corto plazo destaca «la instalación de un sistema en la sala de lectura infantil que permitirá cambiar el sistema tradicional de préstamo a través de código de barras por la radiofrecuencia». Los libros dispondrán de un chip en el que estará almacenado el identificador y el antihurto. Este sistema funciona ya en bibliotecas de nueva creación, sin embargo, La Rioja será uno de los primeros centros, ya en funcionamiento desde hace años, que lo instalará.

Las ventajas de esta nueva aplicación serán importantes, tanto «en el funcionamiento interno nuestro como para el usuario que no tendrá que pasar por el mostrador para tomar en préstamo el libro. Él mismo, gracias al chip, podrá cerrar su préstamo en una máquina». El sistema de radiofrecuencia se irá extendiendo después a la sala de adultos.


EL MERCADO DEL EBOOK CRECIÓ UN 200% EN 2010 
Y DESPEGARÁ EN ESPAÑA ESTE AÑO, SEGÚN LOS EXPERTOS

Como préstamo, el usuario recibe un pequeño bolso, diseñado por la Biblioteca de La Rioja, en cuyo interior se encuentra el dispositivo de lectura, de uso muy sencillo. El 'mini book' de la marca Wolder va cargado con una tarjeta de dos gigas que contienen los mil títulos de 'dominio público'.

Su uso es muy sencillo, no cansa la vista y permite una lectura fácil. La bolsa que se entrega al lector incluye también un cargador de red, una guía rápida de uso, el manual de usuario en soporte digital y un folleto con los títulos de los libros incluidos.

Las ventajas del libro electrónico se pueden resumir en su «portabilidad porque en un pequeño mecanismo puedes llevar diferentes libros, textos científicos, documentos», apunta Ramírez. Además, «te ofrece la posibilidad de ampliar la letra y disponer de sonido, algo muy importante para personas con problemas auditivos o para niños que aún no saben leer».

El préstamo de los libros electrónicos se realiza por un periodo de veintiún días no renovables, con la posibilidad de poder realizar reservas.

Antes de llevarse el 'ebook' a casa, el usuario debe mostrar el carné de lector adulto de la biblioteca, un documento acreditativo de identidad y firmar un impreso de aceptación de las condiciones de uso.

En esta primera fase, han participado quince Bibliotecas dependientes del Ministerio: La Rioja, Ciudad Real, Huelva, Las Palmas, Madrid, Mérida, Murcia, Oviedo, Palma de Mallorca, Santander, Santiago de Compostela, Tarragona, Valencia, Valladolid y Zaragoza.

Autor: Juan Manuel García Campos

LA UTOPÍA POSIBLE DE CREAR NUEVAS FORMAS DE VIDA


A 10 años de la decodificación del genoma humano, los proyectos para crear nuevos seres vivientes gracias a los avances de la biología sintética atraen fuertes inversiones de gobiernos y empresas interesados en posicionarse en un mercado que podría ser multimillonario. Riesgos y dilemas éticos que podrían frenar su desarrollo

Diez años y 40 millones de dólares después de haber decodificado el genoma humano, el controvertido científico Craig Venter inició otra revolución en la biología. La creación artificial de una bacteria a partir de partes sueltas no fue muy distinta a la construcción de una casa con ladrillos de juguete. Pero puso de relieve los alcances de la biología sintética, además de desatar fantasías atávicas sobre los peligros de jugar a ser Dios con la naturaleza.

En verdad, Venter no creó una nueva bacteria sino que rearmó una conocida incorporándole un genoma artificial. Pero la cuestión central es que el investigador norteamericano demostró que la biología sintética no es sólo ciencia ficción sobre Frankensteins y Terminators como se creía hasta ahora. La nueva disciplina -reconocida por la revista Science entre los 10 temas científicos más importantes de 2010- consiste en diseñar y construir vida "artificial" en los laboratorios. Y también en hacer negocios.

Hoy es posible descifrar los 3000 millones de pares de bases genéticas que conforman el genoma humano por 10.000 dólares en apenas 8 días. Dentro de tres años, será posible sintetizarlo por mil dólares y en 15 minutos. Además de la medicina genómica, la biología sintética proveerá nuevos combustibles y formas de descontaminar el ambiente, lo que representará un mercado de 4500 millones de dólares en el año 2015.

Insuflada por inversiones multimillonarias, la biología sintética florece en lugares impensados. El ejemplo más reciente es la bacteria que se alimenta con arsénico y podría tener parientes extraterrestres, según publicitó la NASA el año pasado. Más allá de las fantasías marcianas, el hallazgo revela cuánto está invirtiendo la agencia espacial norteamericana en ponerse al día con formas diferentes de vida. De hecho, la NASA organizó recientemente un workshop sobre biología sintética donde el invitado estrella fue nada menos que el científico y empresario Craig Venter.

"La biología sintética en el espacio representa un nuevo desafío, el de diseñar organismos capaces de llevar a cabo funciones necesarias para los astronautas", señaló Pete Worden, director del Centro Ames de Investigación de la NASA. La idea es fabricar microbios artificiales para construir hábitats aptos para humanos en la Luna, por ejemplo.
Con los pies más en la tierra, la empresa petrolera Exxon Mobil comprometió 300 millones de dólares para producir algas que funcionen como combustible no contaminante. El gigante químico Du Pont ya creó levaduras capaces de convertir el azúcar de los alimentos en bioplásticos y la pequeña farmacéutica Kosan (comprada por el laboratorio Glaxo Smith Kline) desarrolló un promisorio agente contra el cáncer con las herramientas de la biología sintética.

El bioingeniero Drew Endy, de la Universidad de Stanford, asegura que pronto habrá pasto emisor de luz nocturna, de manera que no haga falta encender las luces cuando se sale al jardín. Y también baraja la posibilidad de volver animales a la vida, como en Jurassic Park . El joven pionero de la biología sintética creó Biobricks, un sitio que ofrece libremente más de 3500 partes estándar de ADN. Con ellas, un biólogo sintético puede programar un organismo viviente de la misma forma en que un especialista en informática programa un software.
"La biología sintética es como armar una computadora a partir de las partes compradas", explicó durante un congreso científico Jay Keasling, uno de los referentes de la nueva disciplina que reúne ingeniería, biología molecular, computación y química.

Keasling, codirector del área de Biociencias del Laboratorio Lawrence Berkeley, sintetizó una levadura capaz de producir la droga artemisinina para la malaria en gran cantidad y con menores costos que la que se obtiene hoy de una planta. El laboratorio Sanofis-Aventis ya compró este exponente de la nueva biología sintética. Y la empresa Amyris Biotechnologies, fundada por Keasling, ahora se instaló en Brasil para fabricar combustible a partir de biomasa (maíz o árboles con celulosa).

El productivo Keasling se aboca ahora a desarrollar, junto con la empresa Gingko, una bacteria que convertirá el dióxido de carbono en gasolina. El proyecto para paliar el calentamiento global recibió 6,7 millones de dólares de financiación del Departamento de Energía de los Estados Unidos. Y los biólogos emprendedores de Gingko ya anunciaron que contratarán a "los mejores ingenieros, científicos y hackers".

Además de científicos de distintas disciplinas, la biología sintética reúne complejas alianzas entre la academia, la política y las corporaciones económicas. El caso de Steven Chu es tan elocuente como el de Craig Venter en este sentido.

Premio Nobel de Física, Steven Chu trabajó durante años en los laboratorios de biología sintética de la Universidad de California antes de ser nombrado Secretario de Energía de Estados Unidos. Según reveló la organización canadiense ETC, a aquellos laboratorios habían ido a parar 500 millones de dólares de British Petroleum, mucho antes de que el gigantesco derrame de petróleo el año pasado pusiera a la megacompañía en el ojo de la tormenta. Pero las inversiones de British Petroleum no terminaron sólo en manos de Chu. Ahora se sabe que la famosa bacteria artificial creada en mayo de 2010 por Craig Venter recibió también financiamiento de BP a través de la empresa Synthetics Genomics.

Steven Chu no tiene problemas en reconocer sus vínculos con empresas para aplicar la biología sintética. El funcionario de Obama está convencido de que hay que armar una especie de Proyecto Manhattan para obtener biocombusibles (en lugar de una bomba atómica) y está otorgando millonarios subsidios estatales para ello.

Pero los grupos ambientalistas ya pusieron el grito en el cielo, ya que para alimentar con celulosa y otros derivados de las plantas a los nuevos microbios habrá que deforestar y utilizar tierra fértil que podría destinarse a cultivar alimentos para paliar el hambre en el mundo.

Más allá de la evolución natural
Es cierto que hace más de 30 años que la biotecnología moderna manipula los genes de microbios y animales para producir fármacos y cultivos. Pero el reciente conocimiento de 4000 genomas de plantas y animales impulsa más allá a la ciencia. "Con las herramientas de la biología sintética no tenemos que aceptar simplemente lo que la naturaleza nos dio", enfatiza Jay Keasling. La nueva biología sintética se propone algo radical: usar el ADN comprado en "laboratorios mayoristas" para crear nuevas formas de vida desde cero.

Reemplazar la evolución darwiniana por las creaciones humanas no es imposible, como demuestran las cruzas de perros. El mayor reto hoy es integrar el trabajo de los biólogos y geólogos con el de los ingenieros electrónicos y los expertos en computación para derivar aplicaciones útiles.

Para aprovechar la lluvia de dinero, muchos científicos están armando emprendimientos innovadores. Es el caso del biólogo argentino Gustavo Pesce, que era un investigador en el Molecular Sciences Institute, en California, cuando decidió fundar la empresa Green Pacific Biologicals para aplicar la biología sintética (o "ingeniería biológica", como prefiere decir) a temas de energía. Inversores norteamericanos y chilenos sostienen su emprendimiento: desarrollar algas para obtener biocombustible a partir del dióxido de carbono que genera el calentamiento global.

Desde Estados Unidos, Pesce opina que la Argentina tiene grandes posiblilidades de subirse a este tren, debido a los bajos costos de producción y las extensiones de tierra aptas para cultivos. Pero cree que la burocracia, la inseguridad jurídica y la falta de una cultura de confianza entre el sector académico y el sector privado pueden jugarle en contra a una empresa que quiera instalarse aquí.

Consciente de lo que está en juego, España está subsidiando los trabajos de una veintena de grupos de investigación avanzada en biología sintética. Precisamente tras formarse en Barcelona, el biólogo y químico Alejandro Nadra volvió a la Argentina para montar un laboratorio en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. "La idea es crear herramientas que permitan luego desarrollar nuevas formas de terapia genética para enfermedades como la fibrosis quística", afirma Nadra, quien se dispone a comenzar a trabajar en biología sintética este año.

Por su parte, el Ministerio de Ciencia y Tecnología argentino se asoció con una empresa de 200 inversionistas agrícolas para fundar la empresa Indear en Rosario, donde se instaló la primera máquina secuenciadora de ADN de última generación del país. La idea es rasguñar el mercado de enzimas degradadoras de celulosa para obtener biocombustibles, que rondará los 20.000 millones de dólares anuales en los próximos 20 años. Para Martín Vázquez, de Indear, "Argentina recién está entrando en la era genómica, pero a partir de nuestro trabajo es probable que podamos hacer biología sintética en unos años".

Riesgos y controversias
Generar organismos artificiales y máquinas vivientes exige definiciones que van más allá de la mera biotecnología. ¿Hay que darle el estatus de la vida a una nueva cosa basada en ADN y que se reproduce? ¿Cómo ponerle límites a algo que empieza a evolucionar por sus propios medios? ¿Hay que vigilar a los científicos o países que desarrollan estas herramientas? Más prosaicamente: ¿a quién le pertenecerán las formas de vida sintética y quiénes lucrarán con ellas?

Estas preguntas no son nuevas. Se erigieron como dedos acusadores cuando la ingeniería genética dio a luz a los primeros organismos transgénicos, en las postrimerías del siglo XX. Pero hoy vuelven a sacar a la luz los mismos fantasmas del placard.

"La creencia en una fuerza vital misteriosa detrás de la vida entrará en cuestión cuando la vida sea creada a partir de elementos no vivos", señaló recientemente el prestigioso bioético Arthur Caplan, de la Universidad de Pennsylvania. Al testimoniar ante el parlamento norteamericano, Caplan subrayó que hay que comenzar a considerar las preocupaciones espirituales y metafísicas disparadas por la posibilidad de que los seres humanos puedan crear nuevas formas de vida.

La Unión Europea ya encomendó a un comité multidisciplinario que estudie el asunto. "Hemos recomendado que se legisle sobre la materia y se establezcan reglas de juego y un código de conducta", dijo Pere Puigdomenech, director del español Instituto de Biología Molecular recientemente al diario El País. "No se podrá sintetizar cualquier cosa, como el virus de la gripe del siglo XIX -agregó- y habrá que utilizar bacterias incapaces de sobrevivir en el medio ambiente y evitar que se conviertan en armas biológicas."

Después de todo, sintetizar un virus como el Ebola en un laboratorio cuesta 5000 dólares. Y si bien Estados Unidos controla de cerca a las empresas que elaboran ADN a pedido, basta ver la experiencia con WikiLeaks para comprender que a seguro se lo llevaron preso.
"Los riesgos son altos", afirma el pionero argentino Alberto Díaz. "No tanto por lo que hagan las empresas de química o energía sino por el destino que les den las instituciones de defensa y los que se dedican a las guerras", agrega el director del Centro de Biotecnología Industrial del INTI.

"El tema de bioseguridad es serio", acuerda Alejandro Colman-Lerner, investigador del Conicet en sistemas biológicos de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. El biólogo molecular argentino no se refiere tanto al riesgo de la guerra biológica como a los accidentes que pueden producirse si se libera un nuevo virus letal, fabricado por un entusiasta con las partes estándar que proveen las empresas. Basta mirar la lista de invenciones que crean estudiantes cada año para participar en la competencia mundial IGEM para darse cuenta de que el escape de un organismo sintético no es imposible.

Para el grupo ETC, la biología sintética conlleva nuevas incertidumbres. "La forma de mover genes entre especies para obtener organismos transgénicos es un proceso lento. Construir ADN sintético es rápido y más barato, lo que llevará a la proliferación de formas artificiales de vida con impredecibles impactos en el medio ambiente y la diversidad", señala la agrupación canadiense, que reclama un freno a la comercialización de los productos de la biología sintética.

Una encuesta del Woodrow Wilson International Center reveló en agosto pasado que, aunque 6 de cada 10 norteamericanos apoyan las investigaciones en biología sintética, un tercio estaría de acuerdo en aplicar una moratoria de este tipo hasta tanto se entiendan sus implicancias.

Estados Unidos no se define del todo. Ante la noticia de la bacteria sintetizada por Craig Venter, el presidente Obama le pidió a una comisión de bioéticos que le prepararan un informe. Los expertos sólo recomendaron mantener una "vigilancia prudente" sobre la biología sintética, con lo que, la bioeconomía continuará viento en popa.

EDUCACIÓN Y GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

La educación es sin duda el recurso primo más importante para alcanzar el desarrollo económico y social de los países. Evidentemente, nos referimos a una educación con criterios de eficiencia y calidad, cuya característica fundamental es la pertinencia.

La pertinencia no es más que el vínculo necesario y reiterativo, una relación de contraste entre el acervo de conocimientos adquiridos mediante el proceso de enseñanza aprendizaje y la realidad socioeconómica, socio ambiental y sociopolítico del entorno nacional e internacional.

El vínculo entre el acervo de conocimientos teóricos  y entorno está condicionado por la capacidad que educandos y educadores manifiesten en el marco de una metodología cuyo enfoque esta centrado en el alcance de cuatro categorías a saber: aprender haciendo,  saber hacer, saber ser, y  saber convivir.

De tal manera que el concepto de pertinencia en la  educación presupone  la creación de  habilidades y destrezas que le permiten  al individuo transformar  el conocimiento pretérito en conocimiento nuevo, generador de valores agregados cuya expresión, sean bienes y servicios satisfactores de una demanda exigente  y variada.

La gestión del conocimiento implica un proceso de transformación de conocimiento tácito en conocimiento explicito, de conocimiento explicito en conocimiento tácito, de conocimiento tácito en conocimiento tácito y de conocimiento explicito en conocimiento explicito. 

El conocimiento tácito cuenta con elementos cognoscitivos, paradigmas, creencias o perspectivas y otros elementos como la experiencia práctica, las habilidades y cualificaciones informales difíciles de detallar o plasmar en una hoja de papel, en otras palabras el conocimiento tácito, carece de rigor académico, no se encuentra sistematizado y por lo tanto carece de teoría. 

El conocimiento explicito, se puede expresar en lenguaje formal y sistemático y, por tanto, es posible procesarlo y  transmitirlo y está orientado a una teoría sin contexto.

El sistema educativo, como constructo epistemológico debe considerar los dos tipos básicos de conocimientos, una educación centrada en el conocimiento explícito (teoría), únicamente, que excluye las creencias, los paradigmas y todo el acervo de conocimientos prácticos (tácito), no es eficaz y por tanto obstaculiza la creación de valor.  

Una educación centrada en transmisión de conocimiento explícito, sin considerar los valores, paradigmas y creencias del entorno, no genera nuevos conocimientos y por lo tanto no transforma el entorno y si la educación no transforma el entorno mediante la construcción de nuevos conocimientos carece de pertinencia y por lo tanto carece de significado.

El proceso educativo es pertinente si está centrado en la creación de significado, tal dimensión de la educación requiere que los dos tipos de conocimiento sufran un proceso de conversión, lo anterior ocurre cuando se producen interacciones complejas.
 

En  primer lugar, la conversión del conocimiento tácito en explicito se produce a través de un proceso de exteriorización, es decir, mediante el dialogo y la reflexión conjunta se pueden articular conceptos explícitos  a partir del conocimiento tácito, de tal manera que ahora el conocimiento tácito, puede ser sistematizado, almacenado , enseñado y entendido por los demás. 

Uno de los desafíos más importantes de la Universidad en los procesos de investigación es como transformar el saber hacer (know-how), del entorno en conceptos explícitos, por ejemplo, como transformar en teoría  el acervo de creencias, valores y modelos mentales de las organizaciones  y que sea susceptible de ser enseñada, comprendida aplicada y comprobada.

En segundo lugar, es necesario convertir el conocimiento explícito en tácito, a través de un proceso de interiorización, o sea el movimiento del pensamiento se produce en sentido contrario, la tarea de la educación consiste en que a partir de un conjunto de acervos teórico- conceptuales, por una relación de contraste con el entorno, se produzca conocimiento empírico o susceptible de ser practicado, experimentado  si ese viraje no se produce no hay pertinencia, entonces la Universidad seria como un “monasterio”, aislado, desarraigado, sin hilos conductores y por tanto incapaz de crear conocimientos que transformen la realidad. 

En tercer, lugar, el conocimiento tácito se convierte en tácito, por medio de un proceso de socialización, la socialización produce conocimiento compartido por los miembros de una organización en su relación y comunicación permanente por alcanzar objetivos comunes, en este proceso se intercambian experiencias, practicas y modelos mentales.

En cuarto lugar, a través de un proceso de asociación el conocimiento explicito se transforma en conocimiento explicito, este nuevo conocimiento requiere un proceso de sistematización del conocimiento explicito, supone la transformación del conocimiento explicito en formas más complejas de este mismo tipo de conocimiento.

Resumiendo la gestión  y creación del conocimiento se produce en dos dimensiones: en la dimensión epistemológica y en la dimensión ontológica, en la dimensión epistemológica el conocimiento se convierte de tácito a explicito y viceversa, en la dimensión ontológica, el proceso de creación de conocimiento ocurre cuando este  fluye en distintos niveles, individual, grupal, organizacional, inter-organizacional e internacional.

Ahora bien, la dimensión epistemológica respecto de la ontológica es dialéctica por que si por una perspectiva metodológica se separan en la practica se trastocan, supongamos, que por medio de un proceso de exteriorización transformamos el conocimiento tácito en explicito, para esto es necesario un proceso de dialogo y reflexión (nivel epistemológico), que solo puede ocurrir entre individuos y grupos (nivel ontológico).


En el mismo orden la conversión del conocimiento explícito en tácito se da a través de un proceso de materialización del conocimiento explicito recién creado  en conocimiento tácito, (Nivel epistemológico),  Individual (nivel ontológico), de la misma manera la transformación del conocimiento tácito en tácito (nivel epistemológico), se crea por medio de la socialización (en la organización nivel ontológico).

La dimensión epistemológica está referida a la distinción del conocimiento en tácito y  explicito en tanto que la dimensión ontológica establece los niveles donde se crea el conocimiento (Individual, grupal, organizacional etc.).

De la compresión  de la gestión y metamorfosis del conocimiento con sus  complejidades intrínsecas depende la capacidad de innovación de ventajas competitivas. 

Autor: Dr. Israel  Benavides Cerros Ph D, Académico e Investigador UPOLI
Fuente: http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/93797