LA RIOJA: EL 'EBOOK' ARRASA EN LA BIBLIOTECA



·      Sus clientes, lectores de entre 40 y 50 años, atraídos por la experiencia de conocer el nuevo soporte
·      Los 50 dispositivos llegaron hace veinte días y siempre están prestados o reservados

PUESTA EN MARCHA

La propuesta.
15 bibliotecas dependientes del Ministerio aceptaron el servicio

Perfil del usuario.
Personas de entre 40 y 50 años que quieren conocer el mecanismo.

Mil títulos
De autores clásicos; las novedades tendrán que esperar a ser reguladas.


El préstamo de libros electrónicos se limita de momento a obras de 'dominio público' «El libro no va a desaparecer», afirma la directora de la Biblioteca de La Rioja Llevar mil títulos de la Literatura Universal en un pequeño bolso de mano. Poder elegir en un sólo 'clic' entre los grandes maestros: Cervantes, Shakespeare, Allan Poe, Pérez Galdós, 'Clarín', Homero, Platón, Unamuno, Calderón de la Barca, entre un largo etcétera. Bucear entre cuentos, narrativa o ensayo. En definitiva, acceder al 'ebook'. En diciembre pasado, el Ministerio de Cultura brindó a quince bibliotecas estatales la posibilidad de incluir entre sus servicios el préstamo de libros electrónicos. La Biblioteca de La Rioja fue una de las que aceptó la propuesta. El servicio incluye el préstamo del dispositivo lector y una tarjeta con mil títulos.

La iniciativa se puede calificar de rotundo éxito, «el primer día se tomaron en préstamo los cincuenta dispositivos disponibles», afirma Lola Ramírez, directora de la entidad. Hoy, veinte días después, «todos los dispositivos están prestados o reservados», añade.

Los primeros usuarios que han utilizado el servicio en La Rioja son principalmente lectores «de entre 40 y 50 años», atraídos «por la experiencia de conocer el mecanismo». La aceptación está siendo «muy buena».

De momento, el préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas españolas dependientes del Ministerio se limita a publicaciones de 'dominio público', es decir, a aquellas obras literarias cuyos autores han fallecido hace más de cincuenta años y, por tanto, ya no están reguladas por los derechos de autor.

El servicio no se ha extendido aún a publicaciones de actualidad, es decir, a libros editados recientemente. «Estas novedades existen en formato electrónico, pero las Bibliotecas no podemos acceder a ellas», explica Lola Ramírez. La razón es muy sencilla: «En España no cabe esa posibilidad para libros de última publicación porque no existe ninguna plataforma que permita a las bibliotecas acceder a su compra para luego compartirlos con varios lectores», concreta Ramírez. «Tú puedes ir a un portal, como el de El Corte Inglés, y comprarte un libro en formato electrónico y descargártelo en tu terminal, pero las bibliotecas no podemos hacerlo, debido al canon de derechos de autor», añade. «Para ello debería regularse, crearse una especie de plataforma en la que nosotros pudiéramos adquirirlo y después el usuario, sin necesidad de venir aquí, se lo descargara en su lector; un sistema que hiciera que a los 15 ó 20 días de su préstamo la descarga desapareciera de su dispositivo».

De momento, 'clásicos'
Ese sistema ya está muy extendido en Europa o Estados Unidos, pero aún no ha llegado a nuestro país. Por eso la oferta del Ministerio de Cultura se limita a 'los clásicos', que no es poco. «Esta iniciativa se centra sobre todo en dar a conocer al lector los dispositivos y en brindarles la oportunidad de acercarse al libro electrónico, que lo prueben y descubran cómo funciona», comenta Ramírez . La directora de la Biblioteca defiende que «el público debe tener a su alcance todos los títulos posibles y elegir como quiere el producto».

Ramírez está convencida de que los avances tecnológicos no están reñidos con la supervivencia del libro, todo lo contrario. «El libro no va a desaparecer», asevera. «Igual no es como ahora, todo en papel, pero no desaparecerá. Las editoriales deberán adaptarse y diversificarse, dedicar una parcela para papel». Lola Ramírez pone un ejemplo muy claro: «En la actualidad, hay editoriales especializadas en libro antiguo, muy cuidado, caro, pero que tienen su público y que van muy bien».

La Biblioteca de La Rioja ha intentando siempre estar "a la cabeza de las nuevas tecnologías, aplicando los servicios más avanzados".

Entre los objetivos a corto plazo destaca «la instalación de un sistema en la sala de lectura infantil que permitirá cambiar el sistema tradicional de préstamo a través de código de barras por la radiofrecuencia». Los libros dispondrán de un chip en el que estará almacenado el identificador y el antihurto. Este sistema funciona ya en bibliotecas de nueva creación, sin embargo, La Rioja será uno de los primeros centros, ya en funcionamiento desde hace años, que lo instalará.

Las ventajas de esta nueva aplicación serán importantes, tanto «en el funcionamiento interno nuestro como para el usuario que no tendrá que pasar por el mostrador para tomar en préstamo el libro. Él mismo, gracias al chip, podrá cerrar su préstamo en una máquina». El sistema de radiofrecuencia se irá extendiendo después a la sala de adultos.


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Como préstamo, el usuario recibe un pequeño bolso, diseñado por la Biblioteca de La Rioja, en cuyo interior se encuentra el dispositivo de lectura, de uso muy sencillo. El 'mini book' de la marca Wolder va cargado con una tarjeta de dos gigas que contienen los mil títulos de 'dominio público'.

Su uso es muy sencillo, no cansa la vista y permite una lectura fácil. La bolsa que se entrega al lector incluye también un cargador de red, una guía rápida de uso, el manual de usuario en soporte digital y un folleto con los títulos de los libros incluidos.

Las ventajas del libro electrónico se pueden resumir en su «portabilidad porque en un pequeño mecanismo puedes llevar diferentes libros, textos científicos, documentos», apunta Ramírez. Además, «te ofrece la posibilidad de ampliar la letra y disponer de sonido, algo muy importante para personas con problemas auditivos o para niños que aún no saben leer».

El préstamo de los libros electrónicos se realiza por un periodo de veintiún días no renovables, con la posibilidad de poder realizar reservas.

Antes de llevarse el 'ebook' a casa, el usuario debe mostrar el carné de lector adulto de la biblioteca, un documento acreditativo de identidad y firmar un impreso de aceptación de las condiciones de uso.

En esta primera fase, han participado quince Bibliotecas dependientes del Ministerio: La Rioja, Ciudad Real, Huelva, Las Palmas, Madrid, Mérida, Murcia, Oviedo, Palma de Mallorca, Santander, Santiago de Compostela, Tarragona, Valencia, Valladolid y Zaragoza.

Autor: Juan Manuel García Campos